Por Arely Sánchez
México.- La OCDE encaró al magnate de las telecomunicaciones en México, Carlos Slim Helú, que ayer arremetió contra el estudio elaborado por el organismo internacional acerca de las políticas y regulación del sector telecomunicaciones en el país y que determinó que la dominancia por parte de las empresas del hombre más rico del mundo provocan pérdida en el bienestar económico de los mexicanos.
La OCDE dijo que mantiene en su integridad las posiciones expresadas en el reporte y aseveró que las críticas al estudio se centraron en torno a los estimados del costo de la falta de competencia en México, la falta de participación de la industria en el reporte y la actualidad de los datos.
La OCDE insistió en que la falta de competencia en el sector de las telecomunicaciones en México le ha costado al país 129 mil millones de dólares entre 2005 y 2009, equivalentes al 1.8% del PIB anual del país. Tal cifra fue calificada por Slim como "jalada de los pelos", pues ni siquiera equivale a las ventas anuales de sus empresas, Telmex y Telcel, que mantienen la mayor parte del mercado de telecomunicaciones en el país.
La Organización expuso que su estimación representa el costo de oportunidad por la falta de competencia en México y no las utilidades o ventas de ninguna empresa en particular.
En un comunicado, la OCDE agregó que dicha cifra está sustentada en un análisis de la pérdida económica que los mexicanos han sufrido como resultado de pagar precios más caros de los que pagarían en un entorno competitivo. Además de que toma en consideración la pérdida sufrida por consumidores potenciales que no entran al mercado por los altos precios que implica la suscripción a servicios de telecomunicaciones en México.
El organismo internacional manifestó que para la elaboración de su reporte realizó un amplio proceso de consulta con operadores de telecomunicaciones. Sostuvo que expertos de la OCDE viajaron a México durante 2011 y se entrevistaron con los principales participantes del mercado, incluyendo a América Móvil y Telmex, pues el objetivo fue dar a estas compañías la oportunidad de expresar sus puntos de vista sobre el marco de políticas y regulación en México y hacer propuestas de reforma.
También reveló que el reporte fue revisado y comentado por representantes de los 34 países miembros en octubre de 2011, con Francia y el Reino Unido liderando este proceso y que en esta reunión de revisión estuvo presente un representante de América Móvil, quien tuvo la oportunidad de comentar sobre el mismo, al igual que los de otras compañías. Por ello, los comentarios recibidos por América Móvil y otros operadores de telecomunicaciones en México fueron considerados seriamente en la finalización del reporte.
La OCDE insistió en que este proceso de "revisión entre pares" sustenta la transparencia, integridad e imparcialidad de sus evaluaciones y recomendaciones.
Otra de las críticas más fuertes hecha por Carlos Slim al reporte de la OCDE fue que éste se basó en cifras desactualizadas. Ante ello, el organismo respondió que el reporte fue redactado y discutido en 2011, tiempo para el cual existía disponibilidad completa, validable y comparable de datos para 2009. Y aunque desde ese año ha habido progresos importantes en el mercado de telecomunicaciones en México, no hay evidencia que muestre que los dichos progresos hayan sido suficientes para cambiar el análisis o recomendaciones del reporte.
Finalmente, en relación al comentario de Slim en el que afirmó que el estudio fue hecho "por encargo", la OCDE aclaró que México es el décimo noveno país de la OCDE en someterse a un Estudio sobre las políticas y regulación de telecomunicaciones y como es la práctica común cuando un país miembro solicita un estudio nacional, los costos del mismo son cubiertos por el país en cuestión y no compartidos con el resto de los países miembros.
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