Por Verónica Méndez
México.- Animosa y optimista llegó al Senado de la República, la Secretaría de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa Cantellano, para comparecer en el marco de la glosa del Sexto Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón.
Muy amable todo el tiempo pero eso si, por cuestiones de seguridad, no quiso dar mayor información sobre las investigaciones del caso en el que policías federales balearon la camioneta en la que viajaban dos agentes de la DEA en Tres Marías, Morelos.
Dijo que la presencia de elementos de la DEA en México no es nueva. “
Enfatizar que la presencia de Agentes de las agencias estadounidenses no es nueva, no pueden portar armas y no pueden ejercer funciones que estén exclusivamente dedicadas a las autoridades nacionales”, destacó.
A pesar de la insistencia de Senadores como David Monreal del PT, Espinosa Cantellano le dio la vuelta al tema pero les ofreció a los legisladores un encuentro con la Comisión Bicamaral de Seguridad Pública para abordar el asunto en privado.
La canciller también fue cuestionada por el hecho de que el Gobierno de México haya intercedido por el ex Presidente Ernesto Zedillo ante Estados Unidos por el proceso civil que enfrenta a raíz de la matanza de Acteal.
“El ex Presidente Zedillo enfrenta un proceso civil el Gobierno de México lo que solicitó al gobierno de Estados Unidos que se ratificara la inmunidad del ex mandatario”, sentenció.
Los ánimos se calentaron cuando la senadora Layda Sansores del Partido Movimiento Ciudadano, encaró a la funcionaria asegurándole que México no ha defendido su soberanía frente a Estados Unidos y recriminó por el Operativo Rápido y Furioso.
“Es mantener la soberanía de México, es defender con decoro esa relación bilateral es hacerlo con dignidad, es lamentable que tantas millas de viajero frecuente no sirven para devolverle a México el decoro”, dijo.
La Secretaría respondió así: “el gobierno de México no acepta ni tolera ni lo hará bajo ninguna circunstancia el trasiego de armas de México a Estados Unidos”.
Con la comparecencia de la canciller inició la glosa del sexto y último informe de Felipe Calderón.