Por Rosario Carmona, enviada especial
EU.- "Si ustedes no se unen a nosotros, si no nos ayudan a cambiar esa política de su país, como nosotros tratamos de hacerlo en el nuestro, nos habrán dejado muy solos y habrán aceptado que sigan matando gente, no nos dejen solos paremos esta guerra juntos, obliguemos a nuestros gobiernos juntos a tomar el camino de la paz" dijo el poeta, Javier Sicilia en la plaza de Santa Fe, Nuevo México.
Al continuar las actividades de la Caravana por la Paz en Estados Unidos, los corazones de algunos habitantes de Santa Fe se dejaron conmover por las historias de las víctimas de la guerra contra las drogas que forman el Movimiento.
En el parque del Condado donde la sensación que prevalece es la de tranquilidad de las familias, Sicilia se reconoció conmovido con la presentación que hizo Suzanne Gollin, representante de la Fundación Angélica.
"La muerte de Juan Francisco, el hijo de Javier, es la que nos tiene aquí", dijo.
Y mientras en el suelo, en la reja del kiosko y en las playeras de las mujeres se observan las fotos de los desaparecidos, con los nombres de las víctimas, atrás se van acumulando las miradas, las personas -en su mayoría rubias, de ojos claros - que escuchan el mensaje de la Caravana por la Paz.
"No nos dejen solos", pidió Javier Sicilia, dirigente del Movimiento.
Y los habitantes del condado que durante varias horas escucharon los testimonios de las víctimas de la violencia y las posturas solidarias de representantes de organizaciones locales, se acercaban a pedir información de los casos y del recorrido.
En Nuevo México, y especialmente en el norte (aunque en Santa Fe ha crecido el consumo de heroína), reconocieron, tenemos el mayor índice de consumidores de drogas, incluso hay más muertes por sobredosis que por accidentes automovilísticos.
El condado, próspero y con una intensa actividad turística, recibió el fin de semana la caravana por la paz que continúa su recorrido hacia El Paso, Texas.
Joe Wilson, Embajador y David Coss se solidarizan con la caravana
Durante el encuentro participaron también el alcalde de Santa Fe, David Coss, quien entregó una proclama que reconoce y se solidariza con los integrantes de la caravana.
La Ciudad de Santa Fe, leyó, da la bienvenida y apoya sus objetivos de justicia y dignidad.
Además estuvo el Embajador, Joe Wilson, quien reconoció la importancia del trabajo de la caravana a favor de la paz.
El embajador quien estuvo asignado a Irak y ha emprendido una labor a favor de la paz, se dijo conmovido con la misión de la caravana.
"Ahora hay mucha gente que está en contra de la guerra en Irak y ojalá que pronto también estén en contra de esta guerra", dijo.
Y agregó : "Señor Sicilia me gustaría agradecerle a usted y a todos los caravaneros por incluir a Santa Fe en su viaje y, en parte, el propósito de la caravana fue levantar la conciencia de la gente y les puedo asegurar, como alguien que ha ido al sitio de internet y ha leído los testimonios que sí están logrando esto".
Joshep Wilson, quien fue embajador en Irak, fue junto con su esposa, Valerie Plame, protagonistas del llamado caso "Plame", luego de que Wilson cuestionó abiertamente los datos de inteligencia que fueron utilizados por el presidente George Bush para iniciar la guerra contra Irak.
A lo largo de la jornada, familiares de víctimas se mezclaron con la población local, quienes se sacudieron con las historias de los desaparecidos o asesinados por la guerra contra las drogas.
Brian Egolf, representante local, dijo que se deben empujar acciones a favor de la paz.
En la plaza central de Santa Fe sonaron las notas de un mariachi local, formado por chicanos y los caracoles de un grupo de danzantes que marcaron el inicio de un encuentro artístico, político y testimonial, donde no faltó la poesía.
"Las drogas no son un asunto de seguridad nacional, son un asunto de salud pública y de libertades", dijo Sicilia arrancando los aplausos de los participantes del encuentro.
Mencionó que el uso de drogas debe estar sometido a los controles férreos del Estado en el mercado, no bajo los controles de las mafias del crimen que sólo ocasionan una economía perversa, no bajan el índice de las adicciones, pero están matando a gente inocente a través de las armas, de la violencia, del lavado de dinero, a través de inventar criminales y meterlos a las cárceles, un adicto no es un criminal, dijo.
Esta guerra sólo beneficia a los señores de la guerra, a los señores del dolor, a los funcionarios corruptos, a los que daña es a los ciudadanos, la paz, la democracia.
Suzanne hablaba de la muerte de mi hijo, como él hay muchos desaparecidos o asesinados en el país, continuó.
Y mientras movía las emociones de los presentes, recordó que su hijo era estudiante, que era un profesionista que estaba empezando su vida laboral, que no era adicto ni siquiera fumaba y sin embargo, fue asesinado junto con sus amigos.
No nos dejen solos, insistía Sicilia, mientras algunas personas aprobaban con la cabeza.
En Santa Fe los llamados "caravaneros" participaron en una misa en la Iglesia de Guadalupe donde el mensaje fue en español.
Familias que han sido desplazadas de México y que residen en Santa Fe acudieron al templo donde más tarde se escucharon los testimonios de María Herrera, de Pajacuarán, Michoacán, que tiene 4 hijos desaparecidos y se sumaron las historias de quienes viven un asilo obligados por la violencia.
Al concluir la visita a Santa Fe para continuar el recorrido a El Paso, Sicilia "El gobierno de Estados Unidos desde la administración Nixon hasta la administración de Obama han continuado esta guerra y tenemos que pararla, pero no podemos hacerlo si los ciudadanos de esta nación no nos ayudan a detenerla. Cuando nuestros gobiernos extravían el rumbo de las naciones es el momento en que los ciudadanos debemos salir para reconducirlos".
Y así, con un llamado a trabajar juntos, la Caravana se despidió de Santa Fe, una ciudad que -dijeron algunos de los integrantes del grupo luego de recorrer sus calles céntricas y algunos comercios-, hace sentir que uno camina en medio de una maqueta, o de una ilusión sacada de una película clásica western.